El matute del día anterior hizo que nos planteásemos una jornada de descanso con un paseo no muy duro y todavía con el desayuno en el garguelu aparcábamos la furgoneta a la sombra de la central eléctrica de La Sarra. Comenzamos caminando a lo largo del bonito cañón del río Aguas Limpias y la vista que se ofrece a la llegada del embalse de Respomuso es impresionante.

El refugio de Alfonso XII es una mole desmedida, ¡además lo están ampliando!, incluso tenían una pequeña grúa torre. Y pa ayuda de mios males, a su alrededor tienen un cercado para la "recuperación de la flora alpina" ¡qué está tremao de ga!!ega!!. Uno es un completo ignorante en estos temas, pero me da a mi que eso sale ahí por el cucheru...
Subimos unos metros por encima del refugio para comer, de forma que no nos quedase a la vista. Tocó bocata de cecina, algo de fruta y media vuelta. En lugar de bajar por el camino de subida tomamos uno que sigue una curva de nivel por la vertiente de solana dirección a los Ibones de Arriel, a los pies del pico del mismo nombre.

Desde aquí todo hacia abajo, una de esas que castiga las rodillas. Furgoneta, Cotefablo, Broto, Torla y a dormir a Bujaruelo.
Miércoles 29 de julio
La tarde anterior intentamos, sin éxito alguno, contactar con el refugio de Góriz. Aún así decidimos liarnos la manta a la cabeza y tirar p'arriba: sino hay sitio en Góriz vivaquearemos en Monte Perdido. ¡Suerte que quedaban dos plazas para esa noche!



En Góriz dimos cuenta del bocata, mientras contemplabamos las obras de ampliación, ¡¡con retropala y todo!! sesteamos un ratín y advertimos los molesto del turismo, y sus desarreglos gástricos, para los trabajadores del turno de 5 días.

Por la tarde subimos a dar un paseo a la Punta Custodia (2504 m). Desde allí contemplamos el valle de Ordesa, intuimos el de Añísclo y nos asombramos con la mole de Monte Perdido y Marboré. ¡Ah ya que estábamos allí aprovechamos para dormir un rato!!



El trato en el refugio, un poco áspero. Cierto es que por allí pasa demasiada gente, pero ni siquiera mostraron el buen gesto de recolocar a nuestro compañero Goyo, palentino de Venta de Baños, que a pesar de sus buenos años las piernas le responden como a un chaval - no así la próstata-. Y no es cuestión baladí, que si veis la altura del 3er piso de literas...
Jueves 30 de julio
Nuestros vecinos del norte comienzan tocando los generales demasiado temprano, son la cinco de la mañana y aquello parece el metro en hora punta. Así todo podemos echar otru pigazu, no muy largo que a las 7 y 1/4 ya estamos en marcha. Con tanto madrugón y con la fresca nos merendamos la subida a una velocidad de miedo.



Lo peor de todo es que una vez en cumbre a mi buen amigo Fran se le escapan los ojitos. ¿Tendremos que ir hasta allí alantrón?

El resto de la mañana lo empleamos en bajar y llegando al aparcamiento de Ordesa saco foto que reparto por correo con el título "¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?".

Por la tarde pasamos nuevamente el Cotefalo, esta vez dirección poniente y a dormir a Panticosa.
Continuará...

El refugio de Alfonso XII es una mole desmedida, ¡además lo están ampliando!, incluso tenían una pequeña grúa torre. Y pa ayuda de mios males, a su alrededor tienen un cercado para la "recuperación de la flora alpina" ¡qué está tremao de ga!!ega!!. Uno es un completo ignorante en estos temas, pero me da a mi que eso sale ahí por el cucheru...
Subimos unos metros por encima del refugio para comer, de forma que no nos quedase a la vista. Tocó bocata de cecina, algo de fruta y media vuelta. En lugar de bajar por el camino de subida tomamos uno que sigue una curva de nivel por la vertiente de solana dirección a los Ibones de Arriel, a los pies del pico del mismo nombre.
Desde aquí todo hacia abajo, una de esas que castiga las rodillas. Furgoneta, Cotefablo, Broto, Torla y a dormir a Bujaruelo.
Miércoles 29 de julio
La tarde anterior intentamos, sin éxito alguno, contactar con el refugio de Góriz. Aún así decidimos liarnos la manta a la cabeza y tirar p'arriba: sino hay sitio en Góriz vivaquearemos en Monte Perdido. ¡Suerte que quedaban dos plazas para esa noche!
En Góriz dimos cuenta del bocata, mientras contemplabamos las obras de ampliación, ¡¡con retropala y todo!! sesteamos un ratín y advertimos los molesto del turismo, y sus desarreglos gástricos, para los trabajadores del turno de 5 días.
Por la tarde subimos a dar un paseo a la Punta Custodia (2504 m). Desde allí contemplamos el valle de Ordesa, intuimos el de Añísclo y nos asombramos con la mole de Monte Perdido y Marboré. ¡Ah ya que estábamos allí aprovechamos para dormir un rato!!

El trato en el refugio, un poco áspero. Cierto es que por allí pasa demasiada gente, pero ni siquiera mostraron el buen gesto de recolocar a nuestro compañero Goyo, palentino de Venta de Baños, que a pesar de sus buenos años las piernas le responden como a un chaval - no así la próstata-. Y no es cuestión baladí, que si veis la altura del 3er piso de literas...
Jueves 30 de julio
Nuestros vecinos del norte comienzan tocando los generales demasiado temprano, son la cinco de la mañana y aquello parece el metro en hora punta. Así todo podemos echar otru pigazu, no muy largo que a las 7 y 1/4 ya estamos en marcha. Con tanto madrugón y con la fresca nos merendamos la subida a una velocidad de miedo.
Lo peor de todo es que una vez en cumbre a mi buen amigo Fran se le escapan los ojitos. ¿Tendremos que ir hasta allí alantrón?
El resto de la mañana lo empleamos en bajar y llegando al aparcamiento de Ordesa saco foto que reparto por correo con el título "¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?".
Por la tarde pasamos nuevamente el Cotefalo, esta vez dirección poniente y a dormir a Panticosa.
Continuará...
Menudo meneo que le estáis pegando al Pirineo, compañeros!!!... esperando ansioso la próxima entrega!!!... Saludos Esgalleros!!!
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