domingo, 28 de mayo de 2006

Asedio a Los Castillines

28 de mayo de 2006

Las previsiones meteorológicas eran buenas, la nieve ya casi había desaparecido del macizo de Ubiña, aunque en Picos los más experimentados aún disfrutaban de los últimos vestigios del invierno. Merece la pena ver las dos actividades para comparar las diferentes condiciones de entornos tan cercanos.

http://www.foropicos.net/foro/viewtopic.php?t=10438&highlight=amable

Nuestro objetivo: El de siempre, pasar un rato agradable.

Lugar de juego: Los Castillines, macizo de Ubiña

Trazado de la ruta
De Asedio a Los Castillines


Dani señalando Los Castillines desde Tuiza
De Asedio a Los Castillines


Salimos de Tuiza, no sin antes coger agua, camino del Meicín donde veríamos quizás por última vez el antiguo refugio de estética tan alpina. Evitándolo por la derecha enfilamos el Valle de Covarruvia, para alcanzar al fin la horcada entre el Siete y el Tercer Castillín.

Llegando a la horcada que separa las dos cumbres
De Asedio a Los Castillines


Hasta aquí tardaríamos unas 2 h y 30 min, aunque no lo puedo asegurar, ya que hablo de memoria a sabiendas de la mala costumbre que tengo de no mirar el reloj en el monte. Y como estaba tan a mano, aprovechamos para subir al Siete (2.357m) a sabiendas de que nos iba a regalar una magnífica vista sobre la cresta de Los Portillines

Cresta de Los Portillines
De Asedio a Los Castillines


De vuelta a la horcada, aprovechamos la privilegiada situación que los contrafuertes del Siete brindan a quien quiera estudiar la subida por la vía “Los Mierenses”

Daniel trazando mentalmente el recorrido
De Asedio a Los Castillines


Noel estudiando la subida y tomando algunas notas
De Asedio a Los Castillines


Croquis de la vía
(Ubiña Alta Montaña. Juan Delgado)
De Asedio a Los Castillines


Para una mejor información sobre esta subida nosotros nos habíamos empapado de las descripciones de Juan delgado (la graduación que aquí presento sale de su libro UBIÑA ALTA MONTAÑA) y de nuestro buen amigo El Maquis.

http://www.gratisweb.com/elmaquis/escaladas/webesroca/3castillin-mierenses.htm

En este punto del día estábamos que nos subíamos por las paredes, así que a ello fuimos.

Daniel preparándose para afrontar el primer largo
De Asedio a Los Castillines


Es sin duda el primer paso el más complicado de la vía, por lo extraplomado, pero por encima del extraplomo hay buenas presas de mano y los gatos cumplen bien su misión en la caliza. Los primeros metros están protegidos a modo deportivo con tres espit con sus chapas y muy cerca unos de otros, luego, por encima del extraplomo te encuentras un clavo viejo y de repente la primera reunión.

Daniel asegurando en la R1
De Asedio a Los Castillines


La reunión la montamos sobre un clavo (puede verse un envejecido cordino blanco colgando sobre él) y un fisurero sin que nos diese mayor problema. La vía continúa unos 3 ó 4 metros en horizontal con un techo por encima, una fisura el ángulo diedro y una buena placa donde la confianza en los pies te evitan desgastar brazo en la fisura. La mochila y los impertinentes bastones pueden tropezar arriba, tenedlo en cuenta.

La R2 nos la saltamos, aunque íbamos dispuestos a respetarlas todas por ganar destreza montando y desmontando reuniones, nos pareció un exceso hacer una reunión con tan solo 7 ú 8 m recorridos, así que piano piano, encontrando clavos y metiendo protecciones más por practicar que por necesidad, enseguida llegamos a la R3 que esta un poco a la derecha y por encima de la llambria que da fin a la grieta vertical por la que habíamos subido.

En la R3
De Asedio a Los Castillines


Debajo de mi mano izquierda, un mosquetón cuelga del cable de un fisurero en una grieta apta para poner cualquier cacharrito. Mi cuerpo serrano tapa un clavo que utilizamos como segundo anclaje de la reunión.

Continuamos hacia arriba escorándonos a la izquierda, para llegar a la horcada que separa las dos cumbres del Tercer Castillín. Allí encontramos el rápel de la vía San Claudio: dos espit con chapas y un cale de acero formando un anillo sobre estas u cerrado con dos grapas, todo esto aliñado con unas vueltas de cinta aislante sobre el cable. Aprovechamos esto para la R4, rápidamente continuamos la trepada y por el que dirán montamos la innecesaria R5 a escasos 3 m de cumbre (2.319 m).

Daniel plegando la cuerdas con El Siete de testigo
De Asedio a Los Castillines


Bastante inhabitual, pero intercambiamos tarjeta de cumbre
De Asedio a Los Castillines


Vistas espectaculares y subida disfrutona. Ya nos sabía a final, inocentes, lo más espectacular estaba aún por llegar.

Rapelando para seguir hacia el Segundo Castillín
De Asedio a Los Castillines


El rápel es de unos 5 m, lo de poner las dos cuerdas fue un despiste por dar a la parpayuela. Después recoger nuevamente las cuerdas continuamos haciendo funambulismo por una espectacular (que no difícil) cresta: a un lado Torrebarrio, al otro Campomanes (no se ve, pero la sensación es tan aérea que sabes que si caes al segundo bote llegas). A lo largo de la cresta hay un par de clavos y además es propicia para poner protecciones, así que ya sabéis, es factible hacer un ensamble con seguros intermedios tirar o un pequeño largo.

Hulla en vagonetas saliendo de la jaula del Segundo Castillín (2.299 m)
De Asedio a Los Castillines


Para dirigirnos al Primer Castillín, decidimos apartarnos de la línea de cresta por la vertiente leonesa.

Hacia el Primer Castillín
De Asedio a Los Castillines


Llegando al Primer Castillín (2.252 m)
De Asedio a Los Castillines


Con Ubiña (2.417 m) al fondo
De Asedio a Los Castillines


Desde aquí bajamos a la Pasada de Puerta de Arco, el pico queda a menos de 10 minutos de fácil camino, pero mi compañero había venido a contra reloj y ya nos habíamos entretenido bastante embobados en la cima del Tercer Castillín, así que emprendimos la vuelta pedrera abajo para coger nuevamente el Valle de Covarrubia y copiar el camino de subida, del que solo nos apartamos para rellenar agua en la fuente Bachao...

Noel

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada